martes, 18 de diciembre de 2018

El Hobito





A principios de los años 30, J. R. R, Tolkien era profesor de Anglo-Sajón en la Universidad de Oxford. Un día, corrigiendo exámenes, tuvo una inspiración y en el dorso de una de las hojas que corregía escribió: In a hole in the ground there lived a Hobbit, “en un agujero en el suelo vivía un Hobbit”. En ese momento no tenía ninguna idea de qué era un Hobbit o por qué vivía en un agujero. Guardó el papel para investigarlo más adelante.

A partir de esa frase escribió una historia que le leía a sus hijos por las noches. Para fines de 1932 había completado un manuscrito que envió a algunos amigos y conocidos, entre ellos C. S. Lewis, creador de las Crónicas de Narnia, y a una de sus alumnas, Elaine Griffiths. En 1936 una amiga de Griffiths, Susan Dagnall, la visitó en Oxford. Dagnall trabajaba en la editorial George Allen & Unwin y Griffiths le habló, y le prestó, el libro de Tolkien. Muy bien impresionada por la historia Dagnall se la llevó a Stanely Unwin, uno de los directores de la editorial, quien a su vez se la dio a leer a su hijo de 10 años, Rayner. A este le encantó la historia por lo que Unwin decidió publicarla.

El Hobbit se publicó el 21 de septiembre de 1937 y tuvo un éxito enorme dentro del Reino Unido y posteriormente en todo el mundo. Dado el éxito del libro, y la popularidad de los hobbits, un años después Unwin le pidió a Tolkien que escribiera una secuela. El intento de Tolkien de escribir una continuación de una novela cuyo protagonista vivió feliz el resto de su vida, y que esta fue muy larga, llevó a El Señor de los Anillos, pero esa es otra historia.

La primera edición oficial de El Hobbit en español, traducida por Manuel Figueroa, fue una edición de la Editorial Minotauro en España, publicada en 1982, cinco años después de la publicación del primer volumen de El Señor de los AnillosPero esta no fue la primera publicación del libro en español. En 1964 la editorial argentina Fabril Editora, dentro de su serie Los Libros del Mirasol, publicó una traducción de Teresa Sanchez Cuevas bajo el nombre de El Hobito. La editorial había adquirido también los derechos para publicar El Señor de los Anillos y en algunas de las ediciones de Los Libros del Mirasol, se puede ver ESDLA dentro de la lista de futuras publicaciones. Pero por un tema de costos nunca llegaron a esta edición, cediendo los derechos a Minotauro.

La traducción de Sanchez Cuevas ha sido muy criticada, no solo por el título, sino por la adaptación de los nombres de algunas razas, por ejemplo, los trolls son “enanos”, los trasgos son “duendes” y los enanos son “gnomos”. Una de las cosas que a mi personalmente más me gustaron de esta traducción es que no tradujeron los nombres, Bilbo sigue siendo Bilbo Baggins.

La única vez que tuve un tomo de esa edición en mis manos fue en la Biblioteca Nacional Argentina, hace tanto tiempo que todavía estaba en la calle México. El Hobito, hoy en día prácticamente imposible de encontrar, es una búsqueda de coleccionistas. Cada vez que voy a Tristán Narvaja miro bien por el milagro de que alguna vieja copia se encuentre por ahí. Conozco una persona en Argentina que consiguió una en un puesto de libros usados en el Parque Rivadavia.  

Seguiré con mi búsqueda y si se enteran de algo avísenme.



1 comentario:

  1. Que grande Ale! no sabía que tenías un blog.
    me gustó la reseña del Hobito. voy por las publicaciones anteriores que tenés.
    Alí

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